2026 bajo presión: cómo los aumentos y el Fonasa golpean a la economía de las familias uruguayas
El comienzo de un nuevo año suele traer expectativas de cambio y nuevos proyectos, pero para muchas familias de clase media en Uruguay, el inicio del 2026 estará marcado por un desafío concreto: afrontar el impacto de los aumentos en tarifas públicas, servicios e impuestos ya anunciados.
Enero es, tradicionalmente, un mes complejo para la economía del hogar. A los gastos acumulados de fin de año se suman subas en luz, agua, combustibles, transporte y otros servicios básicos que pesan directamente en el presupuesto familiar. En este contexto, ordenar las finanzas no es una opción, sino una necesidad.
Revisar ingresos y gastos será el primer paso para enfrentar el nuevo escenario económico. Identificar qué parte del presupuesto se destina a tarifas, qué gastos pueden ajustarse y dónde es posible optimizar recursos permite tomar decisiones con mayor previsión y evitar sobresaltos en los primeros meses del año.
El manejo de las deudas también cobra especial relevancia. Muchas familias llegan a enero con compromisos asumidos durante las fiestas, por lo que priorizar pagos, evitar nuevos endeudamientos y buscar mayor previsibilidad será clave para transitar el año con menor presión financiera.
En este escenario, el debate público vuelve a poner el foco en las promesas de campaña y en el impacto real de las decisiones económicas. Durante el proceso electoral, el actual presidente Yamandú Orsi había afirmado: “No voy a aumentar impuestos, lo repito, no voy ”… Sin embargo, el inicio del año encuentra a los hogares frente a un conjunto de ajustes que repercuten directamente en su economía cotidiana, reavivando la discusión sobre el peso de las tarifas y la carga fiscal sobre la clase media.
Frente a este panorama, el ahorro —aunque sea en montos pequeños— se vuelve una herramienta de protección. Contar con un fondo mínimo para imprevistos ayuda a amortiguar el impacto de los aumentos y reduce la necesidad de recurrir al crédito.
Empezar el 2026 con finanzas más ordenadas no implica grandes cambios de un día para otro, sino decisiones conscientes y sostenidas. Para la clase media uruguaya, planificar, priorizar y anticiparse será fundamental para atravesar un año que comienza con ajustes, pero también con la posibilidad de construir mayor estabilidad a largo plazo.
