Dormir mal, sentirte peor: cuando el sueño también impacta en la salud mental
Dormir poco no es solo estar cansado. En la vida cotidiana de muchos jóvenes, dormir mal se volvió parte de la rutina: acostarse tarde, despertarse temprano, mirar el celular hasta que se cierran los ojos. Lo que no siempre se ve es que ese hábito puede estar pegando directo en la salud mental.
Según la Sleep Foundation, la falta de sueño de calidad está estrechamente vinculada con mayores niveles de ansiedad, irritabilidad, estrés y dificultad para regular las emociones. No es casualidad: mientras dormimos, el cerebro procesa lo que vivimos durante el día y equilibra funciones emocionales clave. Cuando eso falla, todo cuesta un poco más.
🧠 ¿Qué pasa en el día a día juvenil?
En estudiantes y jóvenes adultos, dormir mal suele reflejarse en:
menor capacidad de concentración,
sensación constante de cansancio mental,
cambios bruscos de humor,
y más dificultad para manejar la presión académica o social.
Las pantallas vuelven a aparecer en escena.
El uso nocturno del celular no solo retrasa el sueño, sino que mantiene al cerebro en modo alerta, algo incompatible con el descanso profundo. A eso se suma el contenido que consumimos: redes sociales, mensajes, noticias o comparaciones constantes que pueden aumentar la ansiedad justo antes de dormir.
El círculo es claro (y peligroso):
Dormís mal → te sentís más ansioso o irritable → te cuesta bajar un cambio → volvés a dormir mal.
Dormir mejor también es cuidar la cabeza
La Sleep Foundation remarca que mejorar los hábitos de sueño puede ser una herramienta clave para fortalecer la salud mental, especialmente en jóvenes. Algunas recomendaciones simples: establecer horarios más regulares para dormir, reducir el uso del celular antes de acostarse, y crear rutinas nocturnas que ayuden a relajar, aunque sea escuchar música tranquila o leer algo liviano.
En un contexto donde hablar de salud mental es cada vez más necesario, el descanso no debería quedar afuera de la conversación. Dormir bien no soluciona todo, pero dormir mal definitivamente empeora muchas cosas.
Fuente: Sleep Foundation – Sleep and Mental Health
Foto: BBC
