Cuando el debate es el aire que respiran los niños: Uruguay vuelve a discutir espacios públicos libres de humo
Uruguay abre un nuevo debate sobre los espacios públicos y la protección de la infancia.
Uruguay vuelve a colocarse ante una discusión de fondo que atraviesa a toda la sociedad: cómo garantizar espacios públicos más seguros y saludables para niños y familias. En ese marco, ingresó recientemente al Parlamento un proyecto de ley presentado por el diputado del Partido Nacional, Álvaro Dastugue, que propone prohibir el consumo de tabaco, cannabis y vapeo en plazas con juegos infantiles, parques y paradas de ómnibus, así como en un radio cercano a estos espacios.
La iniciativa ya comenzó su trámite en la Comisión de Salud Pública y Asistencia Social de la Cámara de Representantes y busca limitar la exposición involuntaria al humo y a los aerosoles en lugares donde la presencia de niñas y niños es central. En declaraciones realizadas a Montevideo Portal, el legislador señaló que el objetivo es “proteger a la población, especialmente a los más vulnerables”, y remarcó la importancia de cuidar el entorno en el que niños y familias desarrollan actividades recreativas y cotidianas.
El debate no surge en un vacío. Uruguay cuenta con antecedentes fuertes en materia de políticas de salud pública. A mediados de la década pasada, durante un gobierno del Frente Amplio, el país avanzó con la ley que estableció espacios cerrados 100% libres de humo de tabaco. Aquella decisión, que en su momento generó controversias, terminó siendo ampliamente aceptada y hoy forma parte de la vida cotidiana de los uruguayos, consolidándose como una política exitosa y reconocida a nivel internacional.
Ahora, la discusión se traslada a los espacios abiertos y al uso compartido del espacio público. El proyecto no plantea una discusión sobre consumos individuales, sino sobre convivencia, prevención y cuidado, especialmente cuando se trata de ámbitos frecuentados por niños. En ese sentido, el propio Dastugue ha insistido públicamente en que la propuesta apunta a reducir riesgos evitables y a generar entornos más saludables para todos.
El Parlamento tendrá la tarea de analizar el alcance de la medida, escuchar a los distintos actores y evaluar su implementación. Como ya ocurrió en otras oportunidades, el debate democrático será clave para encontrar equilibrios y consensos.
Lo cierto es que Uruguay se prepara para discutir nuevamente qué tipo de espacios públicos quiere promover. Y cuando el eje está puesto en el bienestar de la infancia y en el derecho de las familias a disfrutar del esparcimiento sin verse afectadas por hábitos ajenos, el tema trasciende lo partidario y se instala como una cuestión de interés general. Para muchos, el mensaje es claro: es tiempo de poner a los niños y a las familias en el centro de la agenda.
